Hace algún tiempo, a final del curso pasado, le hice un detallito al profesor de kárate de mi hijo, no tenía ni idea qué regalarle, ni qué podía hacerle hasta que se me ocurrió buscar fotos de karatecas haciendo alguna llave para intentar hacer un cuadro hecho con pasta de modelar y éste fue el resultado del experimento.
A continuación lo pinté con acrílicas y le hice las sombras correspondientes.
No es una preciosidad pero me pareció que quedó cuanto menos original.